JUICIO Y CASTIGO,  PARA LOS ASESINOS DE INTI Y BRYAN

La lucha contra la corrupción en el 2020, provocó a finales de ese mismo año, un estallido social en  rechazo al golpe reaccionario de la derecha en el  Congreso que pretendió imponer  como Presidente de la República  a Manuel Merino.

El 14 de noviembre se recuerda como uno de los días más terribles que quedará grabado en la memoria de miles de ciudadanos.  Ese día, 14N fue un día más de una  masiva y combativa movilización, pero también fue una jornada  dura, violenta con una criminal represión policiaca que se llevó la vida de dos jóvenes: Inti y Bryan y otros cientos fueron heridos. Pero a la vez;  la fuerza del pueblo  movilizado,  cuya vanguardia fue la juventud rebelde,  obligó a Merino a renunciar seis días después de ponerse la banda presidencial; siendo éste, uno de los “Presidentes” más fugaces de la historia, la anterior fue la ultraconservadora Mercedes Araoz que duró sólo 48 horas en el cargo, el mismo día que la lucha cerró el Parlamento.

El patrón de violencia de represión criminal e impunidad,  sigue instalada hoy en el gobierno como método para silenciar la voz de protesta. A dos años de ese triste 14N, con el gobierno asesino de Dina Boluarte: 70 hermanos peruanos fueron asesinados por policías y militares, sobre todo en las regiones andinas. Boluarte —con el respaldo de un Congreso mafioso y desprestigiado— se resistió a escuchar las millones de voces que exigían “¡Que se vayan todos!” y simplemente los silenciaron con las balas. Sin embargo, y a pesar de los crímenes que van quedando impunes, las demandas que levantó la movilización popular el 14N, siguen vigentes en el presente, sumándose la exigencia de juicio y castigo para los asesinos de ayer y hoy.

Las investigaciones para encontrar a los responsables han enfrentado obstáculos en diferentes niveles, y eso hace que la impunidad campee en las principales instituciones:  tanto en el Ejecutivo como en el legislativo. Estos hechos demuestran primero la grave descomposición del régimen, ya que la justicia le sigue dando la espalda a las víctimas, a pesar de que hay evidencias técnicas, balísticas y testimonios, el asesino  Merino, hoy recibe una pensión por haber sido “presidente” unos días, fue condecorado por el Congreso, la investigación por las muertes de Inti y Bryan quedaron en nada.

Hoy se cumplen tres años de este terrible acto de odio y violencia. Inti Y Bryan estarán por siempre en la memoria de nuestro pueblo, así como los 70 compatriotas asesinados en los primeros meses del presente año, por el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso  

Por lo tanto, la organización y la movilización continúan siendo la principal herramienta de los trabajadores y el pueblo, en la lucha por las demandas políticas y sociales y por la defensa a la vida  la libertad y por enviar a la cárcel a los asesinos del pueblo.

 INTI, BRYAN Y 70 COMPAÑEROS ASESINADOS, ¡PRESENTE!