EL VOTO POR JP Y ROBERTO SÁNCHEZ ES LA TRINCHERA DEL PUEBLO CONTRA LA MAFIA, EL VOTO SE DEFIENDE
Escribe: Evelyn Capchi, Secretaria Nacional de Organización del Nuevo Perú y dirigenta de Súmate
Hoy el mundo vive momentos difíciles y oscuros. La extrema derecha global avanza dejando a su paso destrucción y desprecio por la humanidad, expresada crudamente en las guerras imperialistas, en el terrible genocidio contra el pueblo de Palestina, y en la asunción de personajes como Donald Trump y sus proyectos reaccionarios.
El Perú no es ajeno a esta ofensiva fascista. Hoy, esa misma extrema derecha internacional tiene su expresión interna aquí, y se apellida Keiko Fujimori. Ella y su cúpula quieren capturar el Estado para imponernos un país sumido en el caos y el desorden; quieren instaurar un gobierno delincuencial, corrupto y represor que termine de aplastar los derechos del pueblo.
Porque la señora Keiko Fujimori no es una ciudadana común postulando a un cargo. Ella es la heredera directa, la defensora y la jefa de una organización que concibe la política no como un servicio al pueblo, sino como un escudo de impunidad para las élites y las grandes corporaciones. Representa ese modelo neoliberal salvaje que nos dice que la salud es un negocio, que la educación es una mercancía y que la vida de un humilde agricultor o de un trabajador vale menos que las ganancias de un banco.
Es evidente que hoy respiramos un profundo malestar. Hay un hartazgo legítimo en las calles producto de la corrupción que nos asfixia, de la creciente inseguridad que nos roba la paz, del saqueo de nuestros recursos y de una gran crisis cuyos únicos responsables son la llamada clase política. Por eso, entendemos perfectamente a ese sector de la ciudadanía que, cansado de las mentiras, hoy está pensando en votar en blanco o simplemente en no ir a votar, le decimos que es un grave error, que eso favorece a la mafia. No regalemos nuestra indignación. La bronca tenemos que apuntarla directamente contra los verdaderos responsables políticos; contra aquellos que nos han estado gobernando y destruyendo desde el Congreso: ¡el fujimorismo y sus secuaces!.
Frente a esa amenaza criminal, frente a esa ofensiva de la mafia, la candidatura de Roberto Sánchez se convierte hoy en nuestra trinchera electoral. Una trinchera para combatir, en lo inmediato, el crimen organizado, para frenar la impunidad y para pararle la mano a la mafia de Keiko Fujimori y en lo mediato continuar la batalla para reconstruir el país, producir los cambios estructurales sobre la base de una nueva constitución.
Al día siguiente del 7 de junio, la lucha continúa en las calles: organizados, unidos y movilizados, para frenar a la derecha que no aceptará su derrota.
Miremos el espejo de nuestra América Latina. Sigamos el ejemplo del hermano pueblo de Bolivia, que hoy lucha con valentía contra el gobierno de Rodrigo Paz y las recetas hambreadoras del FMI. Nosotros, en nuestra propia tierra, debemos luchar por nuestras demandas más apremiantes, bregando incansablemente por una Asamblea Constituyente para enterrar de una vez por todas la Constitución del pacto mafioso.
Porque hoy no nos reúne el odio; nos reúne el amor más profundo por nuestra patria. Nos reúne la indignación, sí, pero sobre todo la esperanza indomable de un pueblo que se niega a olvidar, de un pueblo que se niega a ponerse de rodillas ante quienes pretendieron saquearnos la dignidad.
Miren a su alrededor. Vean los rostros de los jóvenes, de las madres, de los trabajadores, de los estudiantes. En cada uno de nosotros late la memoria de un país que sufrió el peso de la dictadura, de las esterilizaciones forzadas, de la venta de nuestros recursos, del remate de nuestros derechos laborales y de la persecución a quienes se atrevieron a alzar la voz. Ese pasado oscuro que hoy pretende volver disfrazado de falsa democracia tiene un nombre y un apellido: Fujimori.
Compañeros, este domingo la indignación y el hartazgo debe expresarse a través del voto por JP y Roberto Sánchez. ¡A defender el voto en las mesas y a cerrarle el paso a la mafia.
¡Keiko No Va! ¡A defender el voto con JP!
¡Por una Asamblea Constituyente! ¡Viva el pueblo unido y movilizado!
