ESCUELA POLÍTICA CONSTITUYENTE │ “LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE EN CHILE: LUCHA Y ORGANIZACIÓN”

Teniendo como moderador al compañero Enrrique Rodríguez, militante de la base de Lima, se dio inicio a la 4° ESCUELA POLÍTICA CONSTITUYENTE, correspondiente al domingo 13 de marzo. Reiterando la misma temática del análisis de la Constitución y los procesos constituyentes, llevadas a cabo en Ecuador, Venezuela, Bolivia y Chile, tuvimos el honor de contar con la presencia de los compañeros:  Cristian Cuevas, fundador del denominado “nuevo sindicalismo”, generación de dirigentes que a partir del 2005 reimpulsan la reivindicación de los derechos de las y los trabajadores, a través de movilizaciones masivas, promoción de dirigentes jóvenes, debate interno y ética dirigencial., Y la compañera Marcela Vera, economista de la Universidad de Chile, egresada de la Universidad de Barcelona, España, Doctora en Ciencias Sociales, y Asesora en la Convención Constitucional. Con ellos se desarrolló el tema: “LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE EN CHILE: LUCHA Y ORGANIZACIÓN”

En primera instancia, el compañero Cuevas da un saludo afectuoso a los compañeros de SÚMATE de NUEVO PERÚ, con quienes hemos venido trabajando desde el pensamiento crítico Latinoamericano. Además, reconoce esta iniciativa con la implementación de la ESCUELA CONSTITUYENTE PARA JÓVENES, con el fin de dialogar y entender los procesos de cambio y conquistar nuestros derechos ciudadanos.  Alude también, el trabajo que vienen realizando en la construcción de un proyecto de transformación político social para el nuevo siglo.

Hace 2 días asumió la Presidencia de la República, Gabriel Boric, luego de haber recogido y capitalizado, electoralmente, el sentimiento popular para cambiar la Constitución, que al igual que el Perú, fue hija del Fujimorismo, en Chile lo fue del Pinochetismo; como lo dijo en su discurso de asunción de mando: “Hoy luchamos por un futuro y la lucha continuará porque se debe cambiar la situación social chilena”. Sin embargo, el expositor precisa que el PROCESO CONSTITUYENTE no es una concepción de las élites, porque ellos solo se dedicaron a avalar dictaduras y gobiernos arrodillados al gran capital, sin preocuparse de las demandas sociales. Por eso el pueblo reclama una Constitución que ponga al centro la subsidiaridad del Estado; una educación y una salud al servicio de las mayorías, y no a los vaivenes del mercado; contra el abuso de la tercerización y el subcontrato. En suma, un Estado Plurinacional que recupere sus recursos naturales. En ese sentido, resalta el “movimiento telúrico” que originó la movilización de los estudiantes secundarios y que luego, se extendió a todo el país. Reclamaban, a la élite política un proceso participativo y constitutivo de las mayorías, pero, sobre todo el levantamiento contra el abuso y la explotación, como reflejo de la aplicación del modelo económico Neoliberal, que solo trae más pobreza.

Este movimiento social, que provocó la convocatoria para elaborar una nueva Constitución (2021), fue producto de la movilización popular, como que se implementaron previamente los Cabildos Ciudadanos y las iniciativas, a través de la presentación de “Normas Populares” para que sean consideradas en la Convención Constituyente, respaldadas con más de 15 mil firmas, o las “Barricadas por cada cuadra en todas las Comunas del país. Sin embargo, no todas han sido tomadas en cuenta, lo cual no quita el derecho a exigir una Constitución para legalizar los derechos fundamentales del pueblo y denunciar las trabas de la derecha, de minimizarlas con la finalidad de que no afecten los intereses de los poderes económicos.  A pesar de estas dificultades, hay un proceso de cambios que sigue su curso y que debe vertebrarlo el nuevo gobierno, con miras a garantizar un futuro diferente. La garantía para tal fin es el avance del movimiento social, de ahí su importancia en el cambio constitucional.

A su turno, la compañera Marcela Vera inicia su exposición agradeciendo la invitación y complacida por compartir las luchas diversas y sus experiencias con los hermanos peruanos. Cree que la instauración de la Convención Constituyente, es el reflejo de “Acumulados Históricos” del movimiento social (estudiantes, por educación gratuita, eliminación del Sistema de Pensiones, cambios culturales feministas, problemas medio ambientales, entre otros), es la búsqueda de una salida política para rediseñar el sistema político del país, que terminaron en la aprobación de una Asamblea Constituyente. Sin embargo, crítica el debate a puertas cerradas del Congreso donde no están representados las organizaciones sociales, y tampoco se consultó a la población. Manifiesta que, fue difícil avanzar en el Quorum Parlamentario para poder aprobar medidas políticas democráticas, como nacionalizar el agua, el cobre, el molibdeno y el gas, porque los constituyentes ponen por delante los intereses privados.

Cree que la Convención Constituyente debe respetar la diversidad política y de género, y debe dar viabilidad a las leyes a favor del pueblo. Sin embargo, la falta de presión popular, producto de la debilidad política y la falta de conciencia de la población, no permite marcar una agenda política clara que enfrente a una burguesía servil, al gran capital. Es, por tanto, una lucha permanente contra esa derecha, históricamente arrodillada a los grandes capitalistas. Se está tratando de recoger, en la Convención Constituyente, las demandas populares, con la coordinación de las organizaciones sociales.

La lección abre nuevas posibilidades para Chile, en la definición de los artículos que quedarán establecidos, sobre todo para mejorar la situación económica y social del pueblo, como el Plebiscito que rechazó a las AFPs. (2020) donde el pueblo hizo efectiva campaña en las Redes Sociales e Influencer, o los procesos de Cabildos Abiertos en las Comunas, que tenían como objetivo:

  1. Una nueva Constitución, que recoja las necesidades de la población.
  2. La redistribución del poder económico, contralado por los grandes capitalistas.
  3. Cambio en la política centrista, que no resuelve nada, por cambios estructurales, como lo exige el pueblo.
  4. Buscar consensos entre las coaliciones políticas (existentes en el Gabinete) para garantizar acuerdos políticos en favor de la población.

Al termino de las exposiciones, los asistentes ejercieron su derecho a opinar y plantear interrogantes sobre la coyuntura política chilena. Entre las más importantes, tenemos:

¿Cuál fue el punto de partida para la convocatoria a una Asamblea constituyente? El punto de partida fue la decepción de la población, y el descrédito de las élites políticas por conducir al país hacia un cambio que mejore las condiciones de vida de los chilenos, dada la agudización de la crisis económica y la evidente desigualdad social entre ricos y pobres.

 ¿Qué tanta fue la influencia del partido Comunista en los movimientos sociales?  Se reconoce que el estallido no fue una revuelta organizada por la izquierda, ni el partido Comunista; fue producto de la efervescencia, el hartazgo y el malestar social de la población que pasó por encima de los partidos y de la propia institucionalidad. En todo caso, su presencia ayudó a la protesta ciudadana, pero no ejerció liderazgo, ni dirección política que lo conduzca correctamente.

‘Cuál ha sido el papel que han jugado los medios de prensa, en esta coyuntura política? Los medios de comunicación, monopolizados por las élites, siempre han optado por defender los intereses privados. Muy pocas veces se han abierto a la discusión de los temas sociales, y si lo han hecho, ha sido por la protesta social, tanto es así que, en algún momento, buscó criminalizarla o minimizarla. 

¿Cómo surgió la necesidad del cambio constitucional? Fue producto de la campaña, iniciada hace 10 años, a partir de charlas educativas para informar a la población, asumidas por las organizaciones sociales representativas que trabajaban por tener una Constitución que recoja el sentir de la población, y se apunte a un cambio social.

¿Cuál es la posición del movimiento popular, frente a este nuevo gobierno democrático, que ha elegido a Gabriel Boric? El movimiento popular ha definido apoyar los deseos de cambio del gobierno, siempre y cuando “La esperanza se traduzca en realidad”. Finalmente, se hacemos un llamado a sumarse al Nuevo Perú, ha construir en conjunto esta alternativa. Hace falta un partido fuerte, democrático, plural y diverso, que sepa discutir de abajo hacia arriba y viceversa, un partido sin caudillos, que genere liderazgos múltiples, un partido – movimiento que recoja lo mejor de las experiencias de izquierda nacional e internacionalmente para ponerlo al servicio de la lucha de una sociedad distinta al capitalismo. Si se puede. Súmate al Nuevo Perú.

►Ver Video: https://www.facebook.com/SumateAlNuevoPeru/videos/3129041077364180

Lima, 13 de marzo del 2022

Escribe: Comisión de Prensa y Propaganda de la Corriente Súmate

Imagen de la ultima sesión, 4° Escuela Constituyente con la participación de los hermanos de Chile, Cristian Cuevas y Marcela Vera.